
"DIFERENCIA ENTRE ALMANAQUE Y CALENDARIO."
- Corresponsal de "Al Dia"
- 13 ene
- 5 Min. de lectura
Con el inicio del nuevo año, es importante conocer las diferencias entre almanaque y calendario, debido a que es común utilizar ambas palabras como si se tratara de un sinónimo, y en este caso particular, no es así.
Almanaque muestra el año completo, incluye fechas clave, feriados, incluso eventos astronómicos, es ideal para referencia rápida de días específicos. Por su parte el calendario está diseñado para organizar actividades diarias o mensuales. El calendario mexica fue utilizado para el conteo del tiempo por los habitantes del centro de México y zonas circunvecinas antes de la llegada de los españoles.
Se ha considerado que las descripciones virreinales describen el sistema usado por el grupo dominante, el mexica, cuando la realidad es que los cronistas y misioneros que recopilaron información lo hicieron en distintas zonas, por lo que es necesario entender que el calendario descrito no corresponde exclusivamente al utilizado en la ciudad de México-Tenochtitlan; nuevos estudios especializados han comenzado a establecer sus consistencias.
Es un sistema que se compone de tres cuentas (no calendarios) combinadas; la "cuenta del año" recibía el nombre en náhuatl de cempohuallapohualli; la segunda es la llamada "cuenta adivinatoria" o tonalpohualli; la tercera cuenta es la "cuenta venusina" o hueicitlapohualli.
Tradicionalmente se había considerado la sucesión de los años como la tercera cuenta, en su formación de grupos de 52 años (nombrados xiuhtlapohualli o xiuhnelpilli), aunque su nomenclatura se corresponde como la consecuencia de unir las dos primeras cuentas, por lo que al ser más que una cuarta cuenta, es el resultado de las anteriores.
El uso de este sistema calendárico era análogo a todos los sistemas de conteo de las culturas de Mesoamérica, si bien cada uno de ellos lo denominaba de manera diferente, y no necesariamente estaban sincronizados. Por lo tanto, lo que se dice sobre el calendario empleado por los mexicas no debe aplicarse para los calendarios de otros pueblos ni tampoco a la inversa.
El calendario mexica está basado en los ciclos de la Tierra y Venus alrededor del Sol y de la Luna alrededor de la Tierra. Esto es posible gracias a que en 8 años terrestres Venus da 13 revoluciones alrededor del Sol y la Luna 100 revoluciones alrededor de la Tierra. La Tierra y Venus se alinean con respecto al sol en 5 ocasiones durante 8 órbitas terrestres o 13 órbitas de Venus, lo cual lleva el nombre de ciclo sinódico Venus/Tierra. La Tierra, Venus, y la Luna están sincronizados en sus órbitas en una relación muy simple y armónica de 13:8:100 (Venus:Tierra:Luna).
Ahora bien, un almanaque es un registro y/o catálogo que comprende todos los días del año, distribuidos por meses, con datos astronómicos, como ortos y ocasos del Sol, su entrada en cada signo del Zodíaco, principio de las estaciones, fases de la Luna, etc., y con otras muchas noticias relativas a los actos religiosos y civiles, principalmente de santos y festividades. La palabra almanaque proviene de la árabe al-manākh, (el clima), reflejando su propósito original utilizado para la agricultura donde proporcionaba información sobre estaciones y el clima.
En América el almanaque más antiguo es el Calendario del más Antiguo Galván, editado ininterrumpidamente en la Ciudad de México desde 1826 (hace 200 años). Nació en la antigua Imprenta Murguía, en la capital mexicana, y debe su nombre a su primer editor, Mariano Galván Rivera. Entre la sociedad mexicana, el calendario está asociado tradicionalmente al uso agrícola, debido a la práctica campesina en México de velar los ciclos de siembra y cosecha con las fases lunares. También se tiene registro de su uso para la tradición del corte de pelo en las mujeres, asociado a las fases lunares, y para el hallazgo de nombre para las personas.
También es importante decir, que el calendario mesoamericano más antiguo es el de 260 días. Como todos los pueblos de la región usaron este calendario, se le considera uno de los rasgos culturales que definen las fronteras de Mesoamérica en términos geográficos, y que separa a las culturas de esta última –que tienen un origen común– de otras desarrolladas fuera de la zona mesoamericana. La unidad temporal de 260 días constituye el “calendario sagrado”, que combina 20 días con 13 numerales (20 x 13 = 260). Este calendario ritual se llamó tonalpohualli entre los mexicas y piye entre los zapotecos.
La primera evidencia del uso de un calendario de 260 días proviene del valle de Oaxaca, en la región zapoteca. El Monumento 3 de San José Mogote, 15 km al norte de la ciudad de Oaxaca, es una piedra labrada que se usó como umbral de un corredor entre dos edificios. Data de 600 o 500 a.C., del final de la fase Rosario. En él se muestra el cuerpo extendido de un cautivo, al cual se le ha extraído el corazón. Entre ambas piernas vemos el glifo del día 1L del calendario zapoteco de 260 días. Se trata, tal vez, del nombre del cautivo según su fecha de nacimiento, de acuerdo con este calendario.
Para el ciclo anual de acontecimientos mundanos no bastaba el calendario de 260 días; por ello, los mesoamericanos utilizaron otro que corresponde al ciclo solar de 365 días. Constaba de 18 “meses” de 20 días (360 días) y de cinco días adicionales. Los cinco días del final del año fueron llamados nemontemi por los mexicas, y uayeb, o decimonoveno mes, por los mayas. Cada grupo lingüístico tuvo nombres diferentes para el calendario de 365 días. Entre los mexicas fue xíhuitl; yza para los zapotecos; cuiya para los mixtecos, y haab (365 días) o tun (360 días), entre los mayas.
En síntesis, con frecuencia se subestiman las diferencias que existen entre los diversos calendarios mesoamericanos. Aunque buena parte de las investigaciones se han enfocado en el análisis de los principios generales compartidos, es importante tener en cuenta qué sí bien su estructura es similar, su contenido es diferente, por lo que no puede tomarse ninguno de esos calendarios como modelo para interpretar a los otros.
Los orígenes de la escritura y de los calendarios son temas muy cercanos ya que datan de la misma época y, tanto aquélla como éstos, aparecen por primera vez en los monumentos de piedra labrada del valle de Oaxaca.
Algo que es importante mencionar es el Museo del Calendario (MUCAL), ubicado en una casona restaurada del siglo XVII en el Centro Histórico de Querétaro, está lleno de curiosidades, leyendas e historias de la vida cotidiana de diferentes épocas.
En el Museo del Calendario algo queda demostrado: los calendarios han estado presentes a lo largo de nuestra historia para contar el tiempo, pero también para contarnos algo más: las modas, las costumbres y los ideales de vida de las sociedades.
Corresponsal HEIDY WAGNER.
Facebook: Heidy Wagner Laclette
Cronista Honoraria del municipio de Cadereyta de Montes.



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