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"USO DE AMULETOS POR LOS ANTIGUOS MEXICANOS"

  • Corresponsal de "Al Dia"
  • hace 3 horas
  • 5 Min. de lectura

Los antiguos mexicanos utilizaban amuletos principalmente como una forma de protección espiritual, para asegurar la buena fortuna y mantener el equilibrio con las fuerzas de la naturaleza y sus deidades. Estos objetos, que incluían piedras, conchas y elementos naturales, funcionaban como intermediarios mágicos para alejar malos espíritus, enfermedades y peligros, una tradición que ha perdurado en la cultura mexicana hasta la actualidad.

La palabra “amuleto” proviene del latín “amulētum” y fue utilizada por Plinio el Viejo (23-79 d. C.) para referirse a un objeto que se llevaba puesto con fines terapéuticos, apotropaicos o exorcísticos. Las definiciones varían, y a menudo se usa “amuleto” como sinónimo de “talismán”. Sin embargo, existen matices y variaciones en el uso y significado de los amuletos en diferentes culturas.

Los amuletos son objetos fascinantes que han desempeñado un papel importante en diversas culturas, religiones y sistemas de creencias a lo largo de la historia, evolucionando desde un poderoso talismán hasta una joya que combina creencias, estatus y poder, pasando por un facilitador social que habla de tu historia personal y es una herramienta importante en tu arsenal de moda.

A lo largo de la historia, los amuletos se han utilizado de diversas maneras para protegerse de los malos espíritus, atraer la buena suerte y conferir una sensación de poder y estatus. Incluso eran un elemento indispensable para los primeros médicos y constituyen la base de las terapias con cristales.

Los antiguos mexicanos, particularmente los mexicas y otros pueblos mesoamericanos, utilizaban amuletos y talismanes no solo para la buena suerte, sino principalmente para la protección espiritual, la conexión con los dioses y la salud. Estos objetos eran considerados portadores de magia y energía vital.

Entre otros los principales amuletos utilizados por los antiguos mexicanos destacan:

El ojo de venado, amuleto mexicano tradicional, derivado de la semilla de la planta Mucuna urens, utilizado para proteger contra el "mal de ojo", envidias y malas energías. Comúnmente portado en pulseras rojas, especialmente por bebés y niños, este amuleto prehispánico busca repeler malas intenciones y atraer prosperidad

El ojo de tigre es una piedra semipreciosa valorada históricamente por su capacidad para brindar protección, confianza y buena suerte. Conocida por sus bandas marrón-doradas, se utiliza para neutralizar energías negativas, equilibrar los chakras (especialmente el del plexo solar) y fomentar la claridad mental y la toma de decisiones.

Chalchihuites (Piedras Verdes): La jadeíta y otras piedras verdes eran el amuleto más valioso, simbolizando la fertilidad, el agua, la vida y el poder. Conchas y Caracoles: Estos elementos marinos representaban la fertilidad, el inframundo y el agua, y eran utilizados como colgantes y ornamentos, a menudo para protección.

Objetos de Oro: Los mexicas asociaban el oro con el "excremento de los dioses", utilizándolo en joyas como el teocuitlatl para atraer la energía solar y divina. Garra de Tejón y Elementos Animales: Colmillos, garras y pieles de animales feroces o sagrados (como el jaguar o el águila) se utilizaban para absorber sus cualidades de fuerza y valentía. Espejos de Obsidiana: La obsidiana, piedra volcánica, se consideraba capaz de proteger contra las energías negativas y las enfermedades, además de tener un uso adivinatorio.

Figuras de Barro (Ídolos): Pequeñas figuras antropomorfas o zoomorfas deidades eran enterradas o llevadas para asegurar la protección de los dioses del hogar. El Toloache: Aunque utilizado con precaución, se empleaba como amuleto amoroso o para generar amarres, dada su naturaleza mítica y narcótica.

Además en México, el uso de semillas como amuletos es una tradición profundamente arraigada que combina creencias prehispánicas, sincretismo religioso y folclore popular para atraer abundancia, protección y buena suerte.

Por ejemplo la Peonía (Rhynchosia precatoria) es una semilla pequeña de color rojo y negro utilizada como amuleto de protección. El Frijol Saltarín: Considerados amuletos de buena suerte, más allá de ser un juguete natural.

El copal es el nombre común de la resina aromática del Bursera, una familia de arboles sagrados, endémicos de México. El aroma del copal –el “incienso de la tierra“–, ha sido por centurias un bálsamo universal para purificar y potencializar la abundancia. Se percibía con gran frecuencia en las casas, templos y ofrendas de prácticamente todas las civilizaciones prehispánicas. Se ha visto usado en conjuros de protección y de manera más común en rituales mágicos realizados por sacerdotes.

Oficialmente el frijol rojo, proveniente del árbol del colorín, es una semilla de la abundancia. En México y algunos otros países de Latinoamérica se suele tener la creencia de que llevar estas semillas con nosotros es símbolo de fortuna, aunque también de protección. En casa fungen como limpiadores de malas auras. Es un portentoso escudo contra el mal de ojo, especialmente en niños pequeños.

El Niérika de la cosmogonia wixárika advierte varios significados, sin embargo, el más universal es el de su carácter de amuleto protector. El Niérika es el escudo por excelencia de los huicholes; un “escudo frontal” que sirve como instrumento de defensa contra las tentaciones que aparecen en nuestra trayectoria de vida, y es asimismo un portal hacia otras dimensiones.

El amuleto nudo de bruja es un potente símbolo celta de protección ancestral, diseñado para repeler energías negativas, envidias y mal de ojo, devolviéndolas a su origen. Combina un círculo y cuatro esquinas entrelazadas que simbolizan la unión, los elementos de la naturaleza y la protección eterna.

Pocos recordamos hoy en día que la Virgen de Guadalupe viene a ser la Tonantzin de los prehispánicos. Que su presencia luminosa va mucho más allá de una conquista y que quien fervorosamente cree en ella y otros santos, se han arropado con un fervor nativo de la tierra mexicana. Por ello es que fuego y la imagen de estas deidades, en suma, son escudos protectores muy mexicanos.

El colibrí es un ser sagrado en México desde siempre. Gracias a estos “rayos de sol” el antiguo mexica encontró un lugar para asentarse –la Tenochtitlán–. Su profundo valor no se destinó al olvido, y más adelante, con la llegada de todo tipo de ideas brujas desde España, se comenzó a utilizar como un amuleto.

Y aunque no son amuletos mágicos, sino sacramentales que simbolizan amor y devoción, los escapularios son, en la tradición católica, objetos devocionales formados por dos pequeñas piezas de tela o metal (unidas por cordones) con imágenes sagradas, usados como signo de protección espiritual y compromiso de fe, generalmente asociados a la Virgen del Carmen.

También es importante decir, desde la antigüedad distintas especies de semillas han sido utilizadas por los mexicanos como amuletos, por ejemplo semillas para la abundancia y prosperidad, utilizadas tradicionalmente en rituales de Año Nuevo, colocadas en frascos en la cocina para que nunca falte comida ni dinero, mezcla que contiene maíz que representa la fertilidad, la vida y la abundancia. Lentejas, simbolizan el crecimiento económico y la riqueza. Arroz, asociado con la atracción de bienes materiales. Trigo, representa el éxito, la estabilidad y la prosperidad. Garbanzo, utilizado para atraer energía, creatividad y unión familiar. Semillas de Girasol para la buena suerte, y mijo utilizado en el ritual de los 7 granos para la abundancia.

También desde tiempos ancestrales, se acostumbra colocar maíz, trigo, lentejas y otras semillas en bolsitas rojas de tela (bolsitas de la abundancia), las cuales se guardan en la cartera o se cuelgan detrás de la puerta principal para atraer prosperidad.

En este sentido podemos agregar el plato de la abundancia, es decir, en este recipiente se vierten los 7 granos diferentes (lenteja, arroz, maíz, frijol, trigo, garbanzo, mijo) y se coloca en el hogar al inicio de año.

En cuanto a la higa o figura de mano, se menciona a menudo en contextos sincréticos, el concepto de protección contra el "mal de ojo" era una herencia compartida con otras culturas.

Respecto a las ofrendas de Vida y Muerte incluían amuletos, como los chalchihuites (piedras verdes) para los niños, para asegurar su bienestar en la otra vida.


Facebook: Heidy Wagner Laclette

Cronista Honoraria de Cadereyta de Montes

 
 
 

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